FreeCell Solitaire
FreeCell es el solitario de los que piensan. Las 52 cartas se reparten boca arriba en ocho columnas, así que no hay suerte en el reparto: todo lo que necesitas saber está sobre la mesa desde el primer segundo. Cuatro «celdas libres» guardan cada una una sola carta como almacenamiento temporal mientras reorganizas el tablero, y cuatro bases se construyen por palo desde el As hasta el Rey. Como no hay nada oculto, casi todos los repartos de FreeCell pueden resolverse con un razonamiento claro, y eso es justo lo que encanta a quienes buscan un juego justo, de pura habilidad. En Solitaire.Free tienes supermovimientos fluidos con arrastrar y soltar, deshacer sin límite y un modo ganable comprobado por el solucionador.
¿Cómo se juega
- Lee todo el tablero. Todas las cartas están boca arriba. Antes de tocar nada, localiza dónde están enterrados los Ases y planifica cómo sacarlos.
- Usa las celdas libres como espacio de trabajo. Arrastra una carta que estorbe a una celda libre vacía para quitarla de en medio. Cada celda guarda exactamente una carta, así que úsalas con cuidado.
- Mueve secuencias ordenadas juntas. Una secuencia descendente de colores alternos se mueve como grupo. Cuántas cartas puedes desplazar equivale a (celdas libres + 1), duplicado por cada columna vacía.
- Construye las bases hasta el final. Sube las cartas por palo desde el As hasta el Rey. Haz doble clic para enviarlas automáticamente y despeja las 52 para ganar.
Estrategia
Libera pronto los Ases y los Doses, pero no atasques tus celdas libres al hacerlo: una celda libre vacía y una columna vacía son tus recursos más valiosos, porque multiplican cuántas cartas puedes mover de una vez. Planifica varias jugadas por delante antes de comprometerte; como todo está a la vista, muchas veces puedes ver la solución entera si te fijas. Construye secuencias largas y ordenadas en el tablero en lugar de aparcar cartas en las celdas, y mantén al menos una columna encaminada a quedarse vacía para tener dónde reubicar un Rey enterrado.